¡Qué tal mis muy estimados amigos…! La verdad es que aunque lo intente, esto de entablar una linda amistad con personas que ni siquiera he visto alguna vez, se me hace bastante difícil. Y no entiendo a la cronisticucha, que se la da de tan simpática en cada una de sus entregas… ¡Claro!, un amigo diría: “el viejo truco de ser un perfecto ¡hipócrita!”. Todo lo que vengo a descubrir sobre aquella mujer que sería madre de mis hijos… (ahora que lo pienso, creo que no se ha dado por aludida).
Por favor, a los seguidores de la cronista, lesp ido que no bombardeen la casilla de mail preguntando por ella porque de tal señora nada sé. ¡Está bien!, ¡está bien!, algo sé. No asumiré el triste papel de “aquí-no-ha-pasado-nada!” cuando yo mismo tomé por la fuerza esta columna. ¿Dónde está la cronista? Se imaginarán que no puedo develarlo, pero seguramente muy entretenida, tanto como para -aunque ustedes no lo crean- haya olvidado la columna y a sus “estimados” lectores ¿Ven? Lo que les acabo de decir, meses mostrando tanta simpatía, derrochando tanto glamour… (¡ja! ¿Glamour? Si supieran… pero aún no lo sabrán.
Con demasiada ira por los trapitos que la cronista decidió ventilar sobre mis hábitos de sueño, entre otros… imposible olvidarme de una segunda entrega de esta columna. Queda mucho por decir, y dije que “aún no lo sabrán”, ¿por qué? ¡Ahora lo sabrán! Antes de partir en un viaje de negocios a Japón, si bien no puedo cantarles las cuarenta, pero viendo que están tan de moda. “Les canto las 5…” con la mejor intención de la cronista. ¡Para alquilar balcones!
1) Su pasado la condena: no sé porqué se asombraba del pasado de Axel y Karen, cuando ella misma proviene del mismo pa-sa-do. Cuando la conocí era una chiquilina inquieta, muy joven para tanta experiencia; y para tanta experiencia, con muy pocas luces. ¿Glamour?… ¡por Dios!
2) Su familia: como esas series en las que sólo hay un protagonista que no se sabe de dónde viene ni a dónde va, así es la vida de la cronista. ¿Quiénes son sus padres? ¿Tiene hermanos? ¿Tíos? ¿Primos? ¿Qué saben ustedes de ella? ¡Está bien! ¡está bien!, no se molesten… alguna vez contó algo de su familia pero… ¿contó la verdad o era fruto de su imaginación? Algo de fantasía para su curiosos lectores.
3) Sus mascotas: ¿a quién se le ocurre convivir con ¡tanto perro! Si hay un animal que no gana ni la más mínima de mis simpatías es el perro. ¡Lo siento defensores del can! ¡Sé que no me gano amigos con esta confesión pero es la verdad! Y ella… siempre tan encantada de recoger a un perrito más… ¡por favor! Los perros por doquier, rompiendo las reglas de higiene que me gusta guardar en mi casa. Pelos por aquí y por allá, aromas, etc… ¡Ni contarles de la maternal ternura que le despiertan también esos pequeños malolientes! ¿Quiénes? Los niños. Se vuelve completamente loca (babeante, vulnerable y aniñada) cuando se encuentra con un niño.
4) Sus amigos: ¿cuáles?, ¿dónde están? Estamos hablando de los amigos de verdad. Está bien. Tiene una vida social muy agitada. Por algo, les digo que a ella deberían apodarla la Srta. Ocupada, pero… ¿acaso les contó por qué la invitan? ¡Porque el canje está a la orden del día! Y no me pidan que les explique el tema del “canje publicitario”, ¡por favor! Sí, amigos, es horrible que devele algo así, pero ¡me cansé! Yo no voy a ser un hipócrita más y que la gente me deje mensajitos en el contestador burlándose con: “Osito Winn…, ¿comiste tu miel, ¿hoy?”, o con: “Osito, ¿seguís de romance con la king-size?”, o con: “Sr. Ocupado, ¿cuándo te desocupás?”, o con: “Sr. Ocupado, ¡qué vergüenza!, con una diosa al lado, y vos… ¡durmiendo 10 días!”. ¡ME COLMÓ!
5) Y finalmente, señores, sus tratamientos de belleza. Un amigo me dijo que era lo peor que podía develar. Pero, ¡me colmó la paciencia! Esos estrambóticos tratamientos para mantenerse joven (ya les anticipo que es mucho, mucho mayor de lo que dice) que sólo yo puedo contar lo que se siente compartir la casa con una mujer que: apuesta al coliflor para la mascarilla diurna, al ajo para sus infusiones nocturnas, a la pimienta para pulir sus pies y a aceite de bacalao para suavizar su rostro, entre las más raras mixturas que no son aptas para este sitio. Amigo, comparta un día, sólo un día con ella y se dará cuenta que está muy lejos del reflejo que muestra en fiestas.
Pero, por supuesto, ella es la tierna, la dulce, la emprendedora, la simpática, la extrovertida, la divina, la romántica, la creativa, la proactica, la comprensiva, la tolerante, la flexible, la ¡madura!… en una palabra: ¡la PERFECTA! Acá podría cantarles 40, 50, 100 y más pero mi avión a Japón sale en dos horas.
Los veo la próxima.
Su amigo, el Sr. “Traicionado”.