¿Cómo están, amigos? ¡Y llegamos al número 20 de nuestra adorada Karen Online! Breve pero sentido discurso. ¡Gracias a todos por la cálida bienvenida a la Web y a todos los que hacen posible este emprendimiento! (No quiero llorar y hoy no tengo mi máscara de pestañas a prueba de agua). Pero si hay alguien que se merece mi entero reconocimiento y agradecimiento esa persona es: el Sr. Ocupado (¡¿quién más?!). Todo escritor juega con sus musas inspiradoras y yo tengo al “Sr. Muso”, primer admirador y fan de mis trabajos. Puede ser tan amoroso al alentarme a seguir pase lo que pase, dándome una mano para entregar a término mis notas y, más de una vez, cuidándome y mimándome con sus caseras galletas de miel, cuando estoy enferma. Tan amoroso, tan amoroso y otras veces… Mejor, tengamos la fiesta en paz.
Yo sí que estaba por hacer una fiesta con todo lo que me había contado Karen del pasado de Axel, más las noticias calientes sobre el pasado de la misma Karen, ¿sería una de las chicas de Costello? Les cuento cómo sigue la historia.
Aún en la casa de Karen, a propósito la veía bastante venida a menos respecto de la última vez que la visité (¿quién estaba venida a menos? ¡Las dos!: Karen y su casa). Eso sí fue bastante amable para su costumbre, me sirvió un café negro (¡petróleo puro, Karen!) y unas masitas secas (¡duras!… ¿de qué año, divina?). Más tarde, me convidó con un jugo de alcauciles y yema de huevo (¡cualquier cosa para pasar esas masitas!). Con el entremés temí por mi vida y, confieso, pensé en salir por el mismo lugar por el que había entrado (o tirarme por la ventana… ). Pero, el deber primero y Karen tenía que aclararme aquello del cambio de nombre. ¿Por qué Billy le sugería buscar un alias? Temía que necesitaba un alias para… Entonces ella continuó…
“Ya he contado tanto, estimada cronista, que continuaré porque, si voy a llevar a cabo la Operación Arturo, tú serás mi testigo y tienes que saberlo todo. En una oportunidad, uno de los clientes de Axel, a quien apodaban ‘El Canciller’, un multimillonario de la tercera edad, le pidió que hiciera un show especial para él y sus invitados en una de sus casas de fin de semana en el extranjero. Le pidió que armara un baile exótico con una pareja, con una mujer. El Canciller le pagaría la estadía completa en un hotel cinco estrellas de primerísimo nivel, además de sus honorarios triplicados y un bonus que nunca supe en qué consistió pero sí sé que Axel lo cobró, además de la posibilidad de repetirlo en otros lugares”.
¿El Canciller? Me siento en la película El Padrino. Entre nosotros, era una oferta difícil de rechazar, ¿o no? ¡Qué generosidad la del embajador.. digo del canciller! Veamos qué opinó Karen…
“A Costello se le ocurrió que Axel tenía que hacer ese show conmigo porque le daría más realismo y Billy quería una cara angelical en el acto. Primero habló con Axel y él aceptó sin dudarlo. Luego Axel me convenció de hacerlo. Dijo que sería un juego de niños y que por jugar, ambos ganaríamos mucho dinero, dinero que le permitiría retirarse de ese trabajo y, a futuro, podríamos casarnos. Acepté. Y el mismo Costello nos presentó al millonario como: Karen y Axel. Y nunca más ni Axel ni yo volvimos a usar nuestros nombres verdaderos”.
¡Ay, Karen… cuánta ingenuidad! La verdad es que el tema del casamiento es un número puesto. Nosotras escuchamos esa palabra y “clic”. ¿Será que nos imaginamos delante del sacerdote? porque automáticamente decimos: “Sí, acepto”. El amorrrrrrrrrrrrrr… Nuestra secretaria me contó sobre el debut….
“Esa noche fue un éxito: ¡maravillosa! En realidad, todo parecía de cuentos, desde que salimos del país, la estadía en el fantástico hotel, nuestra actuación en la mansión del Canciller, el paseo por distintos lugares tan lejanos a mi rutinaria vida. El día del show, todos nos felicitaron. Me sentí reconocida, me gustó la mirada y la admiración de más de cien personas. Costello estaba tan feliz, además porque el millonario le había pagado más de lo que pautado”.
Si hubiesen visto la carita de Karen… ¿Qué pasó, bonita? ¿Tenemos una vocación oculta? Amigos, creo que si ahora mismo viene Costello y le ofrece un bailecito exótico, nuestra asistente da un sí rotundo. Porque sólo se trató de un baile aquella vez, ¿no? o… ¿hubo un algo más? Karen no se detuvo en su historia…
“Aquella noche se trató de un baile exótico. Si bien varios magnates me propusieron ‘acompañarlos’ en viajes de negocios alrededor del mundo y me ofrecían un mundo de lujos, nunca hubiese aceptado algo así. Por amor a Axel, entendía sus razones, pero yo… yo no podía. A partir de ahí, hubieron por lo menos una decena de fiestas en las que participé junto con Axel. En paralelo, él seguía siendo el chico preferido de Billy y los mismos magnates que me asediaban a mí, lo contrataban a él para servicios privados”.
¡La dulce Ofelia!… después de todo, resultó una chica enamorada y, ciega por el amor, soportó a Dientitos. ¡Admirablemente bueno para mi crónica! (lo siento Karen, va contra mis principios felicitarte por tu “aguante”). Se viene el final de historia, según Karen…
“Pronto terminé la escuela y los bailes exóticos quedaron en el pasado. El ambiente se había vuelto irresistible. Axel encontró la posibilidad de entrar a la actual empresa en la que está. En una de esas fiestas, un ejecutivo lo recomendó. Axel había empezado a tender redes entre sus clientes, todos ejecutivos de las corporaciones más importantes. Si hay algo que nunca le faltó a Axel fue su elocuencia y persuasión. Así empezó su carrera como hombre de negocios”.
Bueno, amigos… a esta altura nadie duda de la persuasión de Axel. La historia de Karen Online es más de lo que podía pedir. Karen desistió de un mundo de lujos para buscar su carrera como secretaria. Axel desistió de un pasado de taxiboy para ir tras sus ambiciones. Cuando creí que este pasado era la “carta” para destruir a Axel, Karen volvió a sorprenderme…
“Yo jamás hubiese sacado a la luz el pasado de Axel. Pero él fue muy cruel conmigo, engañándome con Abril, con el Dr. Racso y quién sabe con cuántos/as más, además queriéndome ’sacar del medio’. Por eso digo: ‘basta’ y voy a jugar mi mejor carta:, la vida de taxiboy no ha quedado en el pasado: ¡Axel aún es taxiboy!”.
¡Epa! ¡Maravilloso as en la manga de Karen! ¿De dónde sacaría eso Karen? ¡Tanta seguridad!… un respiro, amigos. Nos vemos pronto.